Por qué la cantidad de sueño no es lo que importa — y qué tiene que ver tu cortisol con esto.
Ponés la cabeza en la almohada, dormís tus 7-8 horas, y aun así te despertás con la sensación de no haber descansado nada. Si esto te pasa seguido, la respuesta no está en dormir más — está en cómo estás durmiendo, y ahí entra en juego una hormona que probablemente nunca sospechaste: el cortisol.
El cortisol tiene un ritmo natural: debería estar bajo durante la noche y subir recién a la mañana, para despertarte con energía. Cuando el estrés se cronifica, ese ritmo se rompe — el cortisol queda elevado de noche, y eso te impide entrar en las fases profundas del sueño, donde realmente ocurre la recuperación física y mental.
Podés dormir 8 horas de "sueño liviano" y despertarte igual de cansado que si hubieras dormido 4. No es cuánto dormís — es qué tan profundo llegás.
Si te identificás con dos o más de estas señales, no es casualidad:
Estos ajustes son el punto de partida. Si ya los estás haciendo y el cansancio persiste, puede que tu cortisol necesite una mirada más específica — es exactamente lo que el Escáner S.O.S. está diseñado para identificar en 3 minutos.
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Escribime por WhatsAppMétodo MAHL · Dr. Adrián Mahl · Cardiología, Deportología y Medicina Funcional